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Hyundai i30 N

Escrito por: Víctor M. Fernández - 2 diciembre 2017

Motor 2.0 T-GDI, cambio manual, escape deportivo y diferencial “E-LSD”

El motor del Hyundai i30 N parte sobre la base del propulsor Theta 2.0 T-GDI empleado anteriormente en el Hyundai Genesis Coupé 2.0 Turbo. Dicha mecánica está realizada en aluminio (bloque y culata), tiene inyección directa de gasolina “GDI”, cuatro válvulas por cilindro y una distribución variable continua “E-CVVT”.

El turbocompresor es de doble entrada “Twin Scroll” (se obtiene una mejor distribución de la presión de los gases de escape hacia la turbina) y el aire de admisión está refrigerado por un “intercooler” de generoso tamaño.

Cabe destacar que el turbocompresor se ha integrado en el propio colector de escape y que su válvula de descarga está accionada mediante un motor eléctrico (en lugar de ser controlada mecánicamente), aspecto que permite un control más preciso de la presión de soplado.

Con todo esto, el Hyundai i30 N desarrolla una potencia de 250 CV a 6.000 rpm (125,1 CV/litro) y un par motor de 353 Nm entre 1.450 y 4.000 rpm, que le permiten acelerar de 0 a 100 km/h en 6,4 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 250 CV.

El propulsor con el “Paquete Performance” recibe mejoras en la alimentación y la gestión electrónica que permiten incrementar la potencia máxima hasta los 275 CV a 6.000 rpm (137,6 CV/litro), manteniendo idéntico valor de par máximo (353 Nm) a un régimen todavía más favorable (entre 1.450 y 4.700 rpm).

De esta manera, el Hyundai i30 N Performance acelera de 0 a 100 km/h en 6,1 segundos y alcanza una velocidad máxima de 250 km/h (autolimitada electrónicamente).

Ambas variantes mecánicas cuentan, además, con una función “overboost” en la sobrealimentación, que durante unos segundos permite incrementar el par motor máximo hasta los 378 Nm (entre 1.750 y 3.500 rpm en el Hyundai i30 N y entre 1.750 y 4.200 rpm en el Hyundai i30 N Performance).

El sistema de escape deportivo es de serie en la versión con el “Paquete Performance” y tiene un dispositivo de válvula variable que modifica el sonido de forma apreciable en función del modo de conducción seleccionado (“Eco”, “Normal”, “Sport” y “N”) o del ajuste específico realizado por el conductor en el sistema de escape. En el modo de conducción deportiva “N” (reglaje “Sport +”) se producen además explosiones de escape en retención (por detonación artificial de combustible) que incrementan las sensaciones “racing” de conducción.

04_Hyundai-i30-NAmbas variantes del Hyundai i30 N (250 y 275 CV) transmiten la potencia al suelo a través de las ruedas delanteras y cuentan con un cambio manual de seis velocidades que comparte la misma piñonería en cada marcha pero tienen una relación final diferente, aunque los desarrollos de transmisión en ambas versiones sean muy similares (al tener también neumáticos de diferente medida) y con un escalonamiento cerrado.

Además, el nuevo compacto deportivo de la marca coreana introduce un control de arrancadas desde parado (“Launch Control”) y un dispositivo “Rev Matching”, que se encarga de dar un golpe de gas automáticamente en las reducciones, simulando la maniobra del “punta-tacón” (para evitar retenciones bruscas de las ruedas en reducciones apuradas).

El funcionamiento del “Rev Matching” tiene tres ajustes (“Normal”, “Sport” y “Sport +”) que varían en función del modo de conducción seleccionado y también se puede desconectar por completo mediante un botón específico “REV” situado en el volante (para aquellos que prefieran realizar el “punta-tacón” con los pedales).

El Hyundai i30 N con el “Paquete Performance” lleva de serie un diferencial electrónico de deslizamiento limitado “E-LSD”, que mediante un dispositivo multidisco controlado electrónicamente actúa a modo de autoblocante variable, capaz de ejercer un bloqueo en el eje delantero de hasta el 100 %  en caso necesario (en situaciones donde una de las ruedas delanteras está sobre un piso de muy baja adherencia).

Dicho diferencial “E-LSD” tiene un modo de ajuste “Normal” y un modo “Sport”, que ofrecen un funcionamiento adaptado al programa de conducción seleccionado.

Según declaran en Hyundai, la versión “Performance” con el diferencial “E-LSD” aumenta un 5 % la velocidad máxima en curva respecto a la versión estándar del Hyundai i30 N.