Síguenos

Leyendas del pasado IV: Bernd Rosemeyer II

Un relato de El Abuelete del M3 - 6 septiembre 2013

Amor y competición

El primer Grand Prix de Hungría, disputado en Budapest (“I Magyar Nagy Dij”), se celebra el 21 de Junio de 1936 y Bernd Rosemeyer (Auto Union Type C 6.0 V16) ha de ceder la primera posición a mitad de carrera, afectado repentinamente por un dolor insoportable que le lleva a visitar el hospital temiendo alguna lesión intestinal o hepática, no sin antes finalizar en la segunda posición tras Tazio Nuvolari (Alfa Romeo 8C-35).

Pocos días después (13 de Julio de 1936), Bernd Rosemeyer y Elly Beinhorn contraen matrimonio, aunque se ven obligados a posponer su viaje de boda porque el piloto alemán no puede faltar a la siguiente carrera, el IX Grand Prix de Alemania (26 de Julio de 1936). El amor y la competición ofrecen su mejor cara en la vida de Rosemeyer.

De nuevo, los pilotos se van a encontrar ante el desafío de Nürburgring, en una carrera a 22 vueltas (502 km) que recorrerán bajo un clima inusualmente frío y ventoso en un verano que ardía en España desde el 18 de Julio, avivada la hoguera hispana en una Guerra Civil que no resultaba ajena, por la participación directa de Alemania en el conflicto.

En el Grand Prix más representativo de la temporada, 350 mil espectadores esperan contemplar otra disputa apasionante, con todos los equipos al máximo y la única ausencia de Achille Varzi (que no volvería a disputar ese GP de Alemania), sustituido por Rudolf Hasse en el equipo Auto Union.

La alineación de la parrilla de salida, con esa extraña mezcla de azar y elección por votación tan utilizada en la época, situaba al Bugatti T59 de Jean Pierre Wimille en primera posición, seguido por el Auto Union Type C 6.0 V16 de Hans Stuck y el Alfa Romeo 12C-36 4.1 V12 de Tazio Nuvolari, mientras que Bernd Rosemeyer se encontraba en la tercera fila con su Auto Union Type C 6.0 V16.