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Rimac en tiempos revueltos

Escrito por: Juan Francisco Calero - 28 septiembre 2012

Hace unos días saltaba la noticia: Un ciudadano estadounidense se había fabricado una metralleta en casa con una impresora 3D, a partir de unos planos publicados en Internet. Una impresora 3D es, dicho rápido, un sistema numérico capaz de moldear físicamente un pedazo de material, a partir de los planos generados con software. Hasta hace no mucho este tipo de máquinas estaban sólo a disposición de empresas con vocación industrial, valían un auténtico dineral y manejarlas requería cursos de formación. Hoy en día, y más en el futuro, cualquiera puede tener uno de estos artilugios en casa, y construir una escopeta, una fuente Zen, un giróscopo o una casa solar. Con la tecnología como con la información pasa lo de siempre: Depende del uso que se dé puede ser algo maravilloso o algo atroz.

Corren tiempos curiosos: Vivimos d√≠as en los que es m√°s f√°cil que nunca pillar a un mentiroso, pero se miente m√°s que nunca. De repente, como con un guantazo de realidad, nos han quitado juguetes que parec√≠an seguros y de por vida. Tiempos raros estos, en los que gracias a Internet y las nuevas tecnolog√≠as hay m√°s informaci√≥n, formaci√≥n y capacidad tecnol√≥gica para hacer realidad los sue√Īos que tenemos; m√°s que nunca, en ning√ļn otro momento de la historia de la humanidad hemos sido tan omnipotentes. Y sin embargo,¬† la reacci√≥n de la mayor√≠a es protestar, llorar, patalear y correr a pedir qu√© hay de lo m√≠o, como si la prosperidad fuera un derecho, y no el resultado del esfuerzo y el trabajo individual, como si las leyes de la termodin√°mica aplicadas a la riqueza se hubieran borrado de nuestras mentes y el derecho a la comodidad fuera algo adquirido per se.

Nos han destetado a la fuerza y sin avisar, y cuanto antes nos demos cuenta de que esos tiempos es posible que no vuelvan, antes saldremos del autoenga√Īo en el que muchos viven, ech√°ndole la culpa nada m√°s a los pol√≠ticos, como si los pol√≠ticos fueran extraterrestres o seres ajenos a la realidad de un pa√≠s, un pa√≠s en el que est√° demasiado extendida la corrupci√≥n y la picaresca,¬† en el que se aplaude el enga√Īo y se chotea del que se esfuerza y trabaja duro‚Ķ ¬ŅQu√© pol√≠ticos deber√≠amos de tener? Pues un puro espejo de lo que somos. Escribo esto tras salir de unas jornadas de Google para mostrar c√≥mo los emprendedores pueden utilizar sus multipl√≠simas (y muchas veces desconocidas) herramientas gratuitas. A unos kil√≥metros de all√≠, un mont√≥n de gente quiere rodear el congreso. Cerca de ese sitio, Ram√≥n Garc√≠a presenta en una simulaci√≥n de nochevieja el Iphone 5. No me considero mejor ni peor que aquellos que leg√≠timamente protestan, pero afortunadamente, por lo menos de momento, los tiempos est√°n revueltos, y todav√≠a hay margen para elegir a d√≥nde marcharse. Si al circo, si a protestar, o si a arremangarse.


 

Mate Rimac.

 

A veces¬†me da por pensar en los grandes genios de la historia, en fil√≥sofos, en pol√≠matas como Leonardo da Vinci, gente con una capacidad mental asombrosa para ingeniar y desarrollar la innovaci√≥n a trav√©s del puro ejercicio de sus mentes, en cualquier materia que emprend√≠an. Normal, ellos no ten√≠an ni de lejos la tecnolog√≠a de la que disponemos nosotros, as√≠ que dedicaban su vida en cuerpo y alma a inventar sobre el papel, a estudiar materias diversas y dispares, a ser sabios, a falta de poder materializar sus sue√Īos. A veces pienso c√≥mo nos ver√≠an, desde el cielo, estos personajes: nos ver√≠an como beb√©s gigantes, como personajes pluripotenciales, pero con una capacidad para la constancia y el tes√≥n casi nula, con un umbral ante la frustraci√≥n tendente a cero‚Ķ

No, no me he puesto a escribir esto para dar una charla filosófica o política. Lo hago simplemente para que, además de dar una visión particular de estos tiempos, quiero explicarles que hay mucho lugar para la esperanza, como mínimo, como mínimo, tanto como para la desesperanza. La diferencia entre utilizar una impresora 3D para construir una escopeta o una casa solar.  Por poner un ejemplo, la historia de un apellido croata: Rimac.

Rimac Automobili (influencia clara de a d√≥nde quiere ir) es una joven compa√Ī√≠a automovil√≠stica situada en Croacia. Todav√≠a es casi nada, y puede que no llegue a nada. Pero merece atenci√≥n. Su cara visible es una persona de 25 a√Īos, Mate Rimac, que ya lleva unos cuantos dedicado con tes√≥n y √ļnica y exclusivamente a cumplir su sue√Īo: Construir un superdeportivo, que adem√°s es el√©ctrico. Es lo que tiene el mundo actual: el talento tiene m√°s posibilidades que nunca de asomar la cabeza si se le da el caldo de cultivo adecuado. Est√© en Sillicon Valley o en cualquier lugar con unos m√≠nimos ambientales para que el talento se desarrolle.

El proyecto de Rimac parte de alguno t√≥picos. El primero, que para crear una marca de coches de nicho, exclusiva, artesanal hay que hacer un s√ļperdeportivo. Esto es as√≠ por una pura cuesti√≥n de supervivencia: Como los costes se disparan porque no hay fordismo posible, vendemos algo que sea muy exclusivo y muy potente, y por ende muy caro. Yo, que sigo con inter√©s estos proyectos, ya he perdido la cuenta de cu√°ntas marcas de coches artesanales han salido en los √ļltimos a√Īos bajo el auspicio de so√Īadores, y tambi√©n de vendedores de humo; de hecho de estos √ļltimos han salido tantos a la palestra que mi inter√©s y desenga√Īo con el asunto han crecido enormemente, hasta el punto de concluir que ahora mismo hay m√°s marcas de coches s√ļper caros que p√ļblico objetivo al que venderlo (B√°sicamente, la familia real saud√≠).

Se llama Rimac Concept One

 

Al margen de la broma, Rimac tiene al menos elementos para ser considerada. El a√Īo pasado fue un triunfo, una sensaci√≥n su aparici√≥n en el sal√≥n del autom√≥vil de Francfort, y desde entonces ha ido movi√©ndose con expectaci√≥n por distintos concursos de elegancia, que es el lugar que se suele utilizar en estos casos para testar el inter√©s de compradores potenciales. Por el momento hay una maqueta m√≥vil, unos planes de fabricaci√≥n, y supongo que la necesidad de ingestar unos cuantos millones de euros para comenzar a fabricar algo. Entre otras cosas Rimac es una empresa interesante y cre√≠ble porque antes de lanzarse a esta utop√≠a fabric√≥ un curioso M3 el√©ctrico que particip√≥ con √©xito en un rally de el√©ctricos que se celebra con cierto √©xito en el norte de Italia.

El M3 E30 es de momento el gran logro de la firma. No tienen mal gusto.


El proyecto de s√ļper deportivo.

El Rimac es un coche especial, Un b√≥lido que anuncia la incre√≠ble cantidad de 1088 caballos (s√≠, ha le√≠do bien, mil ochenta y ocho) gracias a sus cuatro motores el√©ctricos s√≠ncronos divididos en dos grupos, cada par por eje. Cada motor tiene su propio regenerador de energ√≠a y embrague. Cada grupo motopropulsor mueve una rueda, de forma que los 4 motores conforman un sistema de control del par y de gesti√≥n electr√≥nica din√°mica totalmente independiente. A su vez, los dos pares de motores est√°n conectados por un sistema com√ļn que los gobierna, de forma que el sistema a efectos es un 2×2.¬† Seg√ļn Rimac, gracias esta configuraci√≥n cada rueda puede acelerar o decelerar miles de veces por segundo, ayudando a conseguir un manejo extraordinario. Y apostillan: ‚Äúun motor el√©ctrico no entiende de retrasos o de pausas por el cambio de marchas‚ÄĚ. La aceleraci√≥n estimada es de 2,8 segundos de 0 a 100, y la punta, no declarada, sobrepasar√≠a con holgura los 300 Km/h. Existe un modo de conducci√≥n ‚Äúnormal‚ÄĚ, en el que predomina el subviraje, y otro avanzado en el que predomina el sobreviraje. Seg√ļn Rimac, ‚Äúesta caracter√≠stica no es s√≥lo una curiosidad tecnol√≥gica, sino que mejora la seguridad ya que los motores el√©ctricos pueden reaccionar de forma mucho m√°s r√°pida comparado con los sistemas de control din√°mico tradicionales como el ESP, que comanda un sistema de frenos hidr√°ulicos‚ÄĚ.

Francfort 2011 supuso el espaldarazo. Ahora toca saltar al abismo… o dar pasos atr√°s.

La firma sita en Zagreb subraya que todo ha sido concebido desde el inicio para un autom√≥vil el√©ctrico de forma que el chasis y el alojamiento de las bater√≠as est√°n dise√Īados para tener un centro de gravedad lo m√°s bajo posible.

Y s√≠, claro, llegamos al asunto de las bater√≠as, el gran quid de todo este asunto. Un grupo motopropulsor tan potente necesita de mucha energ√≠a bajo control y bien refrigerada. Al margen de lo much√≠simo que les ha costado llegar a una soluci√≥n que a√ļne t√©rminos como coste, temperatura, peso y fiabilidad, Rimac declara al respecto que se trata de un sistema de celdas de alto rendimiento de 92 Kw capaz de entregar o recibir hasta un megavatio de potencia. En la nota de prensa de Francfort de 2011, declaraba una autonom√≠a estimada de 600 Km, algo asombroso, que en su d√≠a (parecido) tambi√©n declar√≥ el Lightning car, tambi√©n en fase de desarrollo (otro d√≠a hablamos de √©l).

Rimac pulula actualmente por diversos concursos de elegancia, supongo que con la finalidad de encontrar pedidos para poder iniciar la producci√≥n, y eventualmente el capital, para llevar semejante salvajada automovil√≠stica a la realidad. Algo que probablemente sea muy dif√≠cil, aunque no imposible. Proyectos como √©ste, en todo caso, reconcilian a uno con la imparable capacidad del ser humano para so√Īar y hoy, m√°s que nunca, hacer esos sue√Īos realidad.

 

Proporcionalmente, la trasera es lo que menos convence del dise√Īo, al menos al que suscribe.

 

De momento el Rimac se pasea por concursos de elegancia, donde se√Īores/as ricos fantasean con tenerlo copa de champagne en mano.

 

Un detalle del interior. C√°maras como retrovisores y todo pantallas LCD, que restan algo de personalidad al conjunto.

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