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El negocio de la velocidad

Escrito por: Víctor M. Fernández - 27 febrero 2012

Hace ya un par de décadas, algunos de los más renombrados fabricantes alemanes sellaron un “pacto no escrito” por el cual comenzaron a limitar electrónicamente a 250 kilómetros por hora la velocidad máxima de sus modelos más potentes, velocidad que entendían más que suficiente para rodar por autopistas sin limitación genérica. Así pues, hemos visto numerosos coches con 300, 400, 500 y hasta 600 CV de potencia que no podían ir más allá de la auto impuesta limitación.

Ahora, parece que la iniciativa toma otra línea de actuación y dichos fabricantes han encontrado una nueva posibilidad de negocio deslimitando aquella velocidad máxima que ellos mismos autolimitan en sus coches (anteriormente ya habían proliferado numerosos especialistas paralelos dedicados a eliminar dicha restricción de velocidad). De esta forma, los últimos deportivos y coches de altas prestaciones que han puesto a la venta cuentan en su lista de opciones con la posibilidad de disfrutar de una velocidad máxima superior, obviamente pagando por ello.

Nos los suelen vender como paquetes específicos de “altas prestaciones”, como si no fuera eso lo que ya buscamos cuando compramos un coche con más de 400 CV. Además, a mí me suena un poco a tomadura de pelo el que me permitan disfrutar de la velocidad máxima que es capaz de desarrollar mi vehículo si pago un extra por ello, sobre todo, después de haber desembolsado ya cantidades superiores a los 80.000 euros.

Está claro que el dinero parece comprar el derecho a todo, aunque para rodar por encima de 250 km/h se requiera, realmente, algo más que dinero.

  • 7 comentarios

    • Deif dijo:

      Que razón tienes. Claro que si el cliente dice que no se lleva el coche si no se lo dan sin limitación, habría que ver que sucede. ¿Perderían la venta? Yo creo que no.

    • Lourdes dijo:

      Perdón por la intromisión y por hacer una pregunta que seguro que tiene una respuesta obvia pero que yo nunca he entendido. Porqué se fabrican vehículos que no son de competición, cuya velocidad máxima a alcanzar es tan sumamente superior a la permitida por las normas de tráfico? Para qué sirve?

    • Uvedoce dijo:

      Lourdes, comprendo que preguntes algo que nos hemos preguntado casi todos alguna vez. Siempre pensé que servía para que podamos pagar más impuestos. También que sirve para que puedan ponernos multas. Luego he pensado que tal vez sirva para disfrutar de más seguridad: un coche que se pone a 200 en siete segundos desaparece antes de la escena del peligro… Realmente no sé para qué hay coches con caballos que no se pueden utilizar. Es cruel. (Claro que también hay gente con boca, dientes y sistema digestivo viviendo en sitios donde no hay gran cosa que digerir. Eso es muchísimo peor)

    • Lourdes dijo:

      Ya, pero uno no escoge donde vive ni la situación en la que nace, pero fabricar coches con esa potencia para nada … yo que sé, se me hace raro. Gracias por tu respuesta, Uvedoce, un saludo y buen domingo.

      • Uvedoce dijo:

        No, si tienes toda la razón. No hay quien entienda eso, Lourdes. Tampoco hay quien comprenda (como dice Víctor) que tengamos hoy los mismos límites de velocidad que en los años setenta, cuando parecía que el petróleo se terminaba en cuestión de días. No valen tampoco las consideraciones medioambientales de entonces, porque los coches de ahora consumen la mitad y en lugar de veneno puro emiten más o menos dióxido de carbono. ¡Si hasta el último Porsche 911 tiene un sistema “stop&start”! Gracias, Lourdes. Un saludo.

    • Víctor M. Fernández dijo:

      Hola Lourdes. Bienvenida sea tu “intromisión” y espero que te puedas “entrometer” muchas veces más en Autolimite.com
      Tu pregunta me parece muy interesante, pues tiene una difícil respuesta. Probablemente ni los propios fabricantes de coches sepan contestarla. Desde mi punto de vista hay varios motivos, aunque tampoco los tengo muy claros.
      Por un lado, que la velocidad es una demostración de progreso. Cada vez son más rápidos los aviones, los trenes, las líneas ADSL, los procesos de fabricación… y también los coches.
      Por otro lado, que siguen existiendo en el mundo lugares donde no existe limitación de velocidad (buena parte de las autopistas alemanas, todos los circuitos de velocidad…), con lo cual, el propietario del vehículo es libre de rodar con su coche a la velocidad que entienda adecuada.
      Y, por último, que las marcas lo utilizan como una demostración de tecnología y argumento de marketing respecto a los productos de la competencia. Si por algo es conocido el Bugatti Veyron es porque es capaz de superar una velocidad máxima de 400 km/h. Dónde vamos a ser capaces de desarrollarla lo dejan ya al criterio del usuario.
      Lo que no tiene ningún sentido es que, en 2012, tengamos la misma limitación de velocidad que hace cuarenta años, en donde los coches eran mucho menos estables y seguros. Esto me lleva a pensar que, el progreso, se ha detenido para los políticos que deciden a qué velocidad les parece bien que circulemos. Eso sí, cada vez es más rápida también la tramitación de multas y su cobro, sin duda otra nueva demostración de “progreso”.

    • El Abuelete del M3 dijo:

      Quizás no sea políticamente correcto atreverse a decirlo. pero además de las autopistas alemanas y los circuitos, todos conocemos a unos cuantos, con suficiente poder económico y “del otro”, que además de gastarse un millón de € en algo que corra a más de 300km/h. tienen en nómina todos los curritos necesarios dispuestos a “prestarle” los puntos cuando haga falta.
      Estos días se está cuestionando todo lo relativo a estadísticas en la carretera y haría mucha, mucha falta, que hubiera alguna verdaderamente fiable que pudiera mostrar el peligro real de elevar la velocidad máxima permitida en la red de autopistas.Quizá nos sorprendería que a 140/150 iríamos tan seguros ó más ( no habría tanta distracción al volante) que a los 120 actuales.