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¡Feliz año nuevo!

Escrito por: Jorge Silva - 5 enero 2012

Mal asunto que a uno le vaya molando más el pasado que el futuro, ¿no? Mal asunto casi cualquier pasión desmedida por lo clásico, lo de ayer mejor que lo de hoy, etcétera, porque esa admiración por lo que se ha ido para no volver desemboca muy a menudo en el síndrome “abuelo cebolleta”. Personalmente, me niego al abrigo de las tablas. Prefiero los sitios abiertos, aunque tengan la mismísima pinta del abismo; prefiero el futuro, por más que el futuro huela a se acabó.

Empiezo aquí una experiencia nueva para mí, en compañía de otros enfermos crónicos a causa de las tuercas, las suspensiones o el sonido de los escapes. Un blog interactivo, después de muchos años de escribir sin la menor esperanza de recibir respuesta. No hace falta que nadie se lo lea, ni del todo, ni a trozos. No hace falta que sea interactivo, tampoco.

Hoy he cerrado la puerta de un coche bueno (“CLOK”) y me he dado cuenta de que los coches buenos de ahora son mucho mejores que los coches pretendidamente buenos que admiraba cuando empecé a escribir sobre coches. Y eso que en “Top gear” se mueren de risa cada vez que analizan el ruido de una puerta al cerrarse. Me fastidia un poco, porque ese tópico de la puerta que se cierra lo inventé yo, pero a la vez me hace mucha gracia que en TG se lo tomen a cachondeo. Además son muy ingeniosos y excelentes actores…, aunque conduzcan peor que cualquiera de nosotros. Eso lo garantizo. No sé si el ruido o el tacto de una puerta al cerrarse es una prueba fiable de lo bueno o malo que es un coche, pero yo voy a probar aquí ésa y espero que muchas otras cosas.

A propósito de cosas buenas, os recomiendo el blog de Carlos Castellá, una especie de libro abierto sobre todo eso que nos interesa a los amantes de los coches, las carreras y las personas y cosas que hay detrás de lo uno y lo otro.

Gracias al bueno de Carles, por una pirueta del destino, he conseguido recuperar el contacto con otro buen amiguete de entonces: Angelo, el padrino deportivo de Ayrton Senna y creador con su hermano Achille de la marca DAP. Ayrton fue su primer piloto oficial “de pago” el mismo año en que Terry Fullerton, imbatible sobre un kart, se había incorporado al equipo como piloto de nómina. Fueron tres años cruciales de aprendizaje para Senna, de ahí que Terry Fullerton se le quedara tan clavado en el coco al campeón brasileño. Angelo Parrilla (hijo del fundador de Moto Parilla), con cuyos karts Senna debutó en Europa, está escribiendo un libro sobre Ayrton. Angelo nos ha pedido fotos, artículos periodísticos y testimonios de entonces. Animaos, si tenéis fotos originales o cualquier otra cosa. Yo tengo algo de todo eso, que rescataré de la memoria y buscaré entre los negativos y diapositivas que han sobrevivido a sucesivos azotes y mudanzas.

Eso no me hará perder de vista los motivos de entusiasmo que nos ofrece el presente, por más que del presente –y del futuro- haya que temer tal predominio de la electrónica y los automatismos sobre la pericia o el gusto personal. “ESP para todos”, en eso de acuerdo. “Quienes lo deseen, sin ESP”, eso también, por favor. Si podemos, nos encantará demostrar que muchos conductores habilísimos preferirían tener conectado un buen sistema de ayudas electrónicas en determinadas circunstancias…

Bueno, ya hemos cerrado la puerta. La gasolina la paga Autolimite.com, o eso dice en este papel sellado entre colegas, sin duda uno de los contratos más fiables que puedan firmarse. Ahora hay que regular el asiento, tantear un poco el tacto de los pedales, tocar el volante, acariciar las puñeteras levas (¡¿dónde está la palanca de cambios?!), buscar en vano el repartidor de frenada e imaginar ahí delante un asfalto negro, casi recién puesto.

Venga, vamos a poner esto en marcha, a ver cómo suena.

  • 6 comentarios

    • Juan Antonio dijo:

      Espero mucho. Ánimo.

      • Jorge Silva dijo:

        Juan Antonio, no me asustes. Preferiría que no esperes demasiado, por si las moscas, pero venga, va, acepto el desafío. Y muchas gracias por la exigencia, que al final no es sino un síntoma de confianza. Gracias, amigo.

    • Carlos Castellá dijo:

      ¡Caramba Jorge que alegría saber de ti! Muchas gracias por tus elogios, te deseo toda la suerte del mundo en esta nueva aventura.

      Y no temas, cuanto más pasado tengamos mejor futuro nos espera.

      • Jorge Silva dijo:

        Carlooooos. Casi te había perdido la pista, hasta que te encontré el otro día por ahí en la nube. Me pareció muy interesante lo que estás haciendo, porque es riguroso, está bien documentado y se deja leer con ganas. ¡No quedaba otra que recomendarlo! Tranquilo, Carlos, que no pienso agobiarme por toda esa cantidad de pasado. Lo importante es cumplir años, aunque ya sabes lo que decía Borges…

    • Deif dijo:

      Menudo copiloto te gastas en la foto. Le delatan los colores de ese casco inconfundible. Animo con esta iniciativa. De partida tiene buena pinta.

    • Jorge Silva dijo:

      Sí, hacer de taxista con el Maestro tiene su cosa, sobre todo después de años y kilómetros de que el taxista sea él. Balance: el “splitter” del Alfa Cup está demasiado cerca del suelo y los pianos hay que soplarlos, no tocarlos. En fin. Comentario final del Maestro: “Parecía como si te hubieran condenado a muerte y que a la hora de exponer tu última voluntad hubieras dicho ‘pues yo lo que quiero antes de la horca es romperle el coche de carreras a Villamil’”. De una crueldad inaudita, como verás. Deif, como ya hemos dicho todos en alguna ocasión, en sitios y horarios diferentes, esperamos no defraudar vuestras expectativas. Muchas gracias.